BTS THE COMEBACK LIVE: ARIRANG — El regreso del rey en Gwanghwamun
El 21 de marzo de 2026, BTS ofreció su primer concierto con el grupo completo tras casi cuatro años de servicio militar obligatorio en la Plaza Gwanghwamun, en el corazón de Seúl. El espectáculo celebró el lanzamiento de su quinto álbum de estudio, "ARIRANG", y marcó un hito al ser el primer concierto independiente jamás celebrado en esta emblemática plaza pública. Fue transmitido en directo a través de Netflix a más de 190 países, permitiendo que millones de ARMY de todo el mundo presenciaran este momento histórico en tiempo real.
La dirección estuvo a cargo de Hamish Hamilton, reconocido por dirigir la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y espectáculos del medio tiempo del Super Bowl. La producción reunió a 1.075 miembros del equipo técnico, 23 cámaras, más de 50 bailarines de respaldo y 13 músicos del Centro Nacional de Gugak. Se estima que, además de los 22.000 espectadores con entrada, el público total alcanzó entre 42.000 y 104.000 personas en los alrededores de la plaza.
Diseño del escenario y simbolismo
El escenario en forma de cubo abierto de 14,7 m de altura fue diseñado para enmarcar la Puerta Gwanghwamun y el monte Bukhansan como un telón de fondo vivo, sin obstruir su majestuosidad. RM declaró que el objetivo era "que Gwanghwamun y los artistas coexistieran en un mismo encuadre". Los efectos visuales de cada canción se inspiraron en la filosofía Geon-Gon-Gam-Ri de la bandera coreana Taegeukgi, representando los cuatro elementos: cielo, tierra, agua y fuego.
En la canción de apertura, "Body to Body", los músicos del Centro Nacional de Gugak vistieron hanboks tradicionales e interpretaron la melodía folclórica Arirang, fusionando siglos de tradición musical coreana con la coreografía contemporánea del K-pop. Los miembros de BTS caminaron por el Eodo (Camino Real), un sendero ceremonial reservado históricamente solo para los reyes de la dinastía Joseon, desde la puerta Geunjeongmun hasta el escenario principal, anunciando simbólicamente su "regreso del rey" tras el servicio militar. La fusión de los sonidos solemnes de los instrumentos tradicionales con los ritmos modernos transformó la Plaza Gwanghwamun en un espacio de celebración que trascendió el tiempo.